Enfocando el problema


“Lo que nos causa problemas no es lo que no sabemos. Es lo que sabemos con certeza, y no es así”. (Mark Twain)

¿Sabemos dar respuesta a una situación inesperada?

¿Podemos construir una solución para cada problema?

¿Existen diferentes alternativas?

¿Qué hace falta para generar ideas nuevas?

¿Cual es la clave para innovar?

La respuesta a estas preguntas y otras similares se encuentra en nuestra capacidad innata para pensar de forma crítica y creativa. El único requisito reside en que esta capacidad no se desarrolla por sí sola, ya que necesita de aprendizaje y entrenamiento. Al igual que por ejemplo, la práctica del sexo o nuestros hábitos alimentarios. Todas las personas disponen de capacidad innata para practicar el sexo, pero no todas saben hacerlo de forma adecuada, y asimismo todas las personas saben alimentarse, pero no todas lo hacen correctamente.

Y si bien dicha capacidad es innata, no lo es la predisposición para desarrollarla. Nuestra motivación es mucho mayor cuando percibimos la necesidad de tener que pensar sobre problemas reales.

¿No merece la pena dedicar un poco de esfuerzo para mejorar nuestra habilidad pensando?


VISIÓN

El pensamiento humano es la única herramienta de la que disponemos para aprender, pero el aprendizaje por sí sólo no es suficiente. Todos los días realizamos multitud de acciones que hemos aprendido a llevar a cabo. Pero no siempre comprendemos el por qué, como arrancar un coche o pulsar el interruptor de la luz. Lo cierto es que la mayoría de las personas no necesitan saber por qué arranca su coche, basta con que lo haga. Esto resulta bastante útil y práctico cuando se trata de llevar a cabo acciones que están planificadas y programadas.

Pero, ¿qué ocurre con lo que no ha sido planificado ni programado? A diario nuestros pensamientos han de hacer frente a situaciones totalmente desconocidas, relacionadas con ideas-conceptos que no podemos cuantificar ni medir de una forma concreta y precisa. Situaciones que tienen que ver con la conducta humana, la economía, la política, la justicia, la verdad, la felicidad… y otras muchas ideas-conceptos que están sometidas al principio de subjetividad.

Disponer de capacidad crítica y actitud creativa es la única forma de hacer frente con cierta seguridad a situaciones desconocidas o no programadas previamente.


ENFOQUE

Pensar de forma efectiva reside en encontrar un equilibrio, entre nuestra inevitable condición emocional y realizar un uso práctico y efectivo del principal resultado de la evolución humana: nuestra capacidad para elaborar pensamientos complejos.

Las personas sentimos emociones constantemente. Estas emociones, unidas a todo nuestro aprendizaje anterior, condicionan inevitablemente nuestras decisiones y acciones. Las emociones son contagiosas y tan sólo las podemos controlar a través del pensamiento, por lo que desarrollar racionalidad frente a ellas, es el mejor modo de mejorar nuestra experiencia sobre aquello que sentimos.

La mente humana tiende siempre por naturaleza a responder de forma egocéntrica. No somos racionales por naturaleza.

Por otro lado, la generación de ideas nuevas o creatividad, es un proceso que resulta muy difícil de conseguir con demasiada frecuencia. Esto es consecuencia de que el proceso creativo se encuentra limitado por lo que sabemos hacer. La mente trabaja generalmente con una serie de sesgos que han sido adquiridos y aprendidos, y que van a limitar la capacidad de respuesta. Mientras que no seamos capaces de identificar y controlar dichos sesgos, nuestro proceso creativo se hallará limitado.

Es muy importante considerar que nunca existe una única solución a un único problema. Siempre existe elección y alternativa. Pero para llegar a esto, es necesario comprender que la mente humana no puede tomar conciencia de aquello que no es consciente.


OBJETIVO

A través del proceso de entrenamiento podremos identificar previamente los principales obstáculos del pensamiento crítico y creativo: (i) el pensamiento egocéntrico, (ii) el pensamiento sociocéntrico, (iii) y el pensamiento etnocéntrico. Aprenderemos a resolver las contradicciones inherentes que existen entre: (iv) subjetividad vs objetividad, (v) emotividad vs racionalidad, (vi) y empatía vs conflicto. Y vamos a adquirir la capacidad para clarificar las diferencias esenciales entre: (vii) explicar y convencer, (viii) y cooperar y competir.

Pero para mejorar nuestras habilidades personales y profesionales debemos disponer de la actitud necesaria. Disponer de la actitud necesaria es consecuencia directa de practicar un des-aprendizaje activo.

¿Qué significa des-aprendizaje activo?

Des-aprender activamente consiste en despojarnos de todas nuestras convincciones, creencias y suposisciones, para abrir nuestra mente a nuevas alternativas. Una de las mayores tragedias del ser humano es la tendencia a negarse a comprender la naturaleza de las cosas.

“Lo que nos causa problemas no es lo que no sabemos. Es lo que sabemos con certeza, y no es así” (Mark Twain)

Aplicando crítica & creatividad